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IGLESIA DE SAN NICOLÁS.
Las ruinas de la iglesia de San Nicolás están situadas casi al final de la calle Real. La parroquia de San Nicolás era la iglesia cabecera de la collación de su nombre. Aparece citada en el censo de 1270 encargado por Alfonso X el Sabio. Según Loperráez, en su pórtico, se reunía el linaje de los Salvadores Honderos, mientras que la rama de los Salvadores Someros lo hacía en la capilla mayor. Entre 1535 y 1663 le serán anexadas las antiguas parroquias de San Lorenzo y la de San Juan de Muriel.
La lamentable ruina de San Nicolás viene de lejos. Según Victor Higes Cuevas, ya en 1739 un arco de cabecera que amenazaba ruina fue restaurado. En 1858 el Ayuntamiento encarga un informe al ingeniero de Obras Públicas. Observa que el edificio tiene numerosas grietas y es posible el desplome de pilares y arcos torales. En 1885 el párroco de San Nicolás ya se ha trasladado a la iglesia de San Clemente(1).
Algunas notas curiosas de San Nicolás: En relación con la capilla meridional, Nicolás Rabal afirma que la más antigua fundación conocida en esta iglesia es la del bachiller Pedro de Rúa, poeta del siglo XVI, titular de la Cátedra de Gramática de Soria, y autor de la silva Urbis Numantiae, que mandó hacer la capilla del Santo Cristo(2). En opinión de Victor Higes y Ruiz Ezquerro, la capilla meridional sería fundación de Santa Cruz de la Guardia. La capilla septentrional, dedicada a Santa Catalina, fue derribada por orden del vicario en el siglo XVI. Por un acta del Cabildo de San Pedro de Soria (5 de mayo de 1700), se sabe que el cancel de la puerta de la iglesia lo hizo Francisco Almazul al que también le encargan que haga el cancel de la puerta del Azogue de la iglesia de San Pedro. El párroco de San Nicolás (acta de 25 de septiembre de 1703) también ese año ocupaba el cargo de Abad del Cabildo General de Curas.
Lo peculiar de San Nicolás, es que algunas de sus estructuras se encuentran en otras iglesias. Así, su portada se trasladó en 1908 al testero de San Juan de Rabanera. En el Museo de arte sacro de San Pedro se conserva el frontal románico esculpido, que representa la entrada de Jesús en Jerusalén, que se encontró en su cripta en 1933(3). El altar mayor se encuentra actualmente situado en la iglesia de San Francisco, de donde pasó la imagen central a la concatedral. Igualmente un tríptico flamenco procedente de esta iglesia esta depositado en el museo de arte sacro de San Pedro.
De esta iglesia sólo quedan en pie parte del ábside y el basamento de la torre. Tenía una estructura de una sola nave con un muy rudimentario crucero, bóveda de cañón apuntado y ábside con bóveda gallonada. El ábside, en opinión de Gaya Nuño es lo mejor de su estructura, se alza sobre un basamento rematado en bocel y listel. En el piso superior del ábside se abren las ventanas, las dos laterales ciegas y con vano rasgado de medio punto las tres centrales.
La cripta estaba cubierta con una bóveda de cañón, de la que todavía podemos ver los arranques. Apareció en 1933 al proceder a demoler parte de los muros de esta iglesia, y al limpiar los escombros es cuando se produjo el descubrimiento. En opinión de Gaya Nuño se trataría más que de una verdadera cripta, donde se pudiera celebrar la misa, de un pequeño sepulcro abovedado poco frecuente en el románico español(4).
En 1977, al realizar unas obras en San Nicolás, la Dirección General de Arquitectura se encontraron unas pinturas murales situadas en la parte superior del arco interior de una pequeña capilla lateral, y representan el tema del martirio de Santo Tomás de Canterbury, que ocurrió en la Natividad de 1170.
La torre, adherida al muro sur, esta desmochada. Tiene la base cuadrada, es muy maciza, sin ningún hueco, y su único ornamento son las columnillas angulares con capiteles que apoyan una corrida cornisa de billetes. En cada lado se abren tres esbeltos arcos ciegos, los del sur, con otros tres medios arquillos en el medio punto, como se puede ver en Santo Domingo(5).
San Nicolás fue declarado Monumento histórico-artístico Provincial en 1962 por la Dirección General de Arquitectura.
(1) RODRIGUEZ MONTAÑÉS, José Manuel, «San Nicolás», en VV.AA., El arte románico en la ciudad de Soria, ed. Fundación Santa María la Real, Salamanca, 2001, pp. 126-127.
(2) RABAL, Nicolás, España, sus monumentos y artes – su naturaleza e historia. Soria, ed. Establecimiento Tipográfico – Editorial de Daniel Cortezo y Cia., Barcelona, 1889; Reedición de Macondo Ediciones, Soria, 1980, p.254.
(3) RUIZ MALDONADO, Margarita, «Entrada de Cristo en Jerusalén», en Catálogo de la Exposición Las Edades del Hombre, “La Ciudad de seis pisos”, El Burgo de Osma, 1997, pp. 139-140.
(4) GAYA NUÑO, Juan Antonio, El románico de la provincia de Soria, p. 177.
(5) GAYA NUÑO, Juan Antonio, El románico de la provincia de Soria, p. 177.
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