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Soria en el Siglo XIII
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Año 1256. Una muralla de 4.100 metros rodea un recinto medieval de 100 hectáreas, aproximadamente. En su interior se asienta la ciudad de Soria, que alcanzó gran importancia como ciudad a lo largo de la Edad Media con motivo de su situación: era la localidad fronteriza entre el reino de Castilla y los de Aragón y Navarra.
A partir de la Reconquista, el Concejo de Soria se desarrolló al amparo del emplazamiento defensivo en lo alto del castillo. Bajo su protección, se fueron construyendo viviendas que posteriormente se extendieron por las laderas, tanto del Castillo como del Mirón, hasta llegar a la cañada. De forma aislada se encuentran las casas, las cuales no tenían más de dos pisos de altura. Algunas de ellas contaban con un granero, un pajar o un corral, incluso con un huerto en sus inmediaciones. El asentamiento de la población se realizó de forma anárquica: las personas recién llegadas se instalarían agrupándose en pequeños núcleos familiares o bien por su identidad de origen. Se organizaban en pequeñas aldeas-barrios cercanas a alguna de las iglesias, denominándose a estas comunidades collaciones o parroquias. Según el “Padrón de vecinos” de 1270 mandado elaborar por Alfonso X, la ciudad estaba dividida en 35 parroquias. Durante la Edad Media no superó los 3.500 habitantes.
La muralla fue construida de mampostería y tapial, con guarnición de sillares y abundantes almenas y saeteras. Al ser bastante gruesa y elevada, permitió que se conservara en buen estado hasta la Guerra de la Independencia. Durante esta contienda, sufrió grandes desperfectos, siendo parcialmente demolida, junto con el castillo, por mandato del general Durán.
Además, Soria obtuvo un notable protagonismo principalmente con motivo de la estancia de Alfonso VIII en su juventud, desplazado hasta este territorio debido a las luchas que mantenían las familias de los Laras y los Castros. La ciudad se benefició con la concesión del Fuero extenso, como reconocimiento de la buena acogida que el rey tuvo entre la población. Otro hecho importante para esta zona castellana fue la creación del Honrado Concejo de la Mesta.
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